El revés de la trama – Helga Grollo

2020-10-23 /
/ 2020-10-10

BIO

Stuttgart 1965. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, investiga sobre la interacción del lenguaje plástico y el lenguaje de palabras. De la misma, surge un “metalenguaje pictórico” que a su vez se relaciona de manera progresiva con el de signos, símbolos u otros códigos visuales que se entrelazan, mezclan y superponen.
El uso del collage apoyándose en las letras, permite componer el cuadro utilizando el positivo y el negativo, los vacíos, las líneas, las manchas, la accidental gota de un color…el fragmento de una palabra que no define ni sustantivos ni verbos, sino sentimiento, atracción y sensibilidad.
De este modo, desarrolla un juego visual que le sirve de inspiración para reordenar lo previamente descompuesto y crear un mensaje propio cuyo interés yace en la tensión generada entre la palabra, el color y la textura plástica.
El uso gestual de la pintura, fundamentándose en el grafismo de la palabra y viceversa, nos traslada a un mundo oculto de signos y mensajes no exentos de una fuerte carga, tanto expresiva como conceptual.
Los mensajes escondidos que se pueden hallar de forma espontánea nos transportan a una lectura casi inconsciente donde lo sutil, lo eterno y enigmático dan paso a múltiples interpretaciones.
La finalidad es emocionar desde la originalidad, con obras generalmente de gran formato sobre lienzo, tabla o papel, el collage, los tejidos antiguos cuidadosamente escogidos y teñidos, acetatos nuevos o usados, grapas, rasgaduras, pespuntes, etiquetas, descosidos…
Mediante la técnica del collage emerge una obra donde la materia se funde con el cromatismo pictórico, resultando una simbiosis compleja y a la vez armónica con un personal entramado que nos sumerge en un mundo de evocadoras emociones.

EXPOSICIÓN

El Revés de la trama. Con el uso de antiguos tejidos, me sumerjo en una nueva dimensión que evoluciona ahora hacia superficies casi monocromáticas, revelando una compleja red de fracturas con un mínimo de caracteres, los cuales se entrevén por relieves y siluetas que surgen de forma casi mágica a través de la urdimbre de las telas. El texto y el color se conjugan ahora por capas como un encuentro íntimo entre pasado y presente.

A través de un código personal y usando siempre tejidos antiguos como soporte y “leitmotiv”, estos no se utilizan solo como fondo, son parte sustancial de la obra, elevando los materiales de deshecho a categoría y dando contenido de valores, tanto conceptuales como reflexivos, a mi trabajo.

La textura de la obra se asienta en una sucesión de elementos con un mensaje revelado a través del color, caracteres y heridas o marcas originales que, lejos de esconder, utilizo como tributo a las vidas anteriores que existieron. Los fragmentos de un código utilizado como metáfora por medio de la costura y la tonalidad, intentan dar una nueva vida a estos materiales que conservan su propia historia, enlazando con una visión personal de la teoría zen Kintsugi, donde el encaje de textiles, tipografías y color evocan el desgaste del tiempo, la mutabilidad de la identidad.

La obra, como una idea del ser herido y recompuesto, como un valor único, irremplazable, como parte de un proceso en construccción y reconstrucción permanente de cambio.